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Sonia Sapera - Moksha Temple
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10 min de lecturaYogaAshtangaGuía

Qué es el yoga Ashtanga: guía completa para empezar

Qué es el yoga Ashtanga: guía completa para empezar

El Ashtanga yoga es un sistema dinámico de yoga compuesto por seis series fijas de posturas (asanas) que se practican en un orden invariable, sincronizando cada movimiento con la respiración (vinyasa). Fue codificado por Sri K. Pattabhi Jois en Mysore (India) a partir de las enseñanzas de Krishnamacharya, y se basa en los Yoga Sutras de Patanjali, que describen ocho ramas (anga) del yoga.

Si te preguntas qué diferencia al Ashtanga del Hatha o el Vinyasa, qué necesitas para empezar o si es para principiantes, esta guía cubre todo lo que querrías saber antes de tu primera clase. La hemos escrito Sonia Sapera y el equipo de Moksha Temple desde la práctica diaria, no desde la teoría.

Origen e historia del yoga Ashtanga

El Ashtanga moderno nace en el siglo XX en Mysore, una ciudad del estado de Karnataka en el sur de India. Su creador, Sri Krishna Pattabhi Jois (1915-2009), fue alumno directo de Tirumalai Krishnamacharya, considerado el padre del yoga moderno. Krishnamacharya formó a una generación entera de maestros (entre ellos B.K.S. Iyengar y T.K.V. Desikachar) y dejó en Pattabhi Jois el legado de un sistema fijo, dinámico y profundo que codificó como Ashtanga Vinyasa Yoga.

El nombre "Ashtanga" viene del sánscrito ashta (ocho) + anga (ramas). No se refiere a las posturas, sino a las ocho ramas del yoga descritas por el sabio Patanjali en los Yoga Sutras (siglo II a.C. aprox.). La práctica de las posturas (asana) es solo la tercera de esas ocho ramas. El Ashtanga, como sistema, busca recorrerlas todas.

Las 8 ramas del yoga según Patanjali

Entender las 8 ramas (Ashtanga = 8 ramas) es clave para situar la práctica física en su contexto. No son escalones que se suben en orden — son aspectos que se cultivan en paralelo a lo largo de la vida.

  1. Yamas — códigos éticos hacia los demás: no violencia (ahimsa), verdad (satya), no robar (asteya), continencia (brahmacharya), no codicia (aparigraha).
  2. Niyamas — códigos éticos hacia uno mismo: pureza (saucha), contentamiento (santosha), disciplina (tapas), autoestudio (svadhyaya), entrega (ishvara pranidhana).
  3. Asana — las posturas físicas. La parte más visible del yoga moderno.
  4. Pranayama — control de la energía vital a través de la respiración.
  5. Pratyahara — retiro de los sentidos hacia el interior.
  6. Dharana — concentración sostenida en un solo punto.
  7. Dhyana — meditación; concentración convertida en flujo.
  8. Samadhi — absorción meditativa, unión con la consciencia universal

Por qué importa

Muchas escuelas modernas de yoga se quedan en la rama 3 (asana). El Ashtanga tradicional propone que la postura es solo la puerta de entrada — la práctica madura cuando la respiración (pranayama) y la atención (dharana) se vuelven el centro.

Las 6 series del Ashtanga

El Ashtanga Vinyasa organiza las asanas en seis series progresivas. Cada serie tiene un nombre, un objetivo terapéutico y una dificultad creciente. Solo se avanza a la siguiente cuando se domina la actual — y eso puede llevar años o décadas.

Las 6 series del Ashtanga Vinyasa Yoga
SerieNombre sánscritoObjetivo principalDificultad
Primera serieYoga ChikitsaTerapia del cuerpo: alinear, desintoxicar, ganar fuerza baseIntermedia
Segunda serieNadi ShodhanaLimpieza de canales energéticos (nadis)Avanzada
Tercera serieSthira Bhaga AFuerza y serenidad — primera serie avanzadaMuy avanzada
Cuarta serieSthira Bhaga BContinuación de Sthira BhagaMuy avanzada
Quinta serieSthira Bhaga CTercera serie avanzadaÉlite
Sexta serieSthira Bhaga DCuarta serie avanzadaÉlite

El 95% de los practicantes de Ashtanga en el mundo practican la primera serie. Y está bien — la primera serie sola contiene más de 70 posturas y suele llevar aproximadamente, 90 minutos completarla. Para una vida saludable, una práctica regular de primera serie es completamente suficiente.

¿Es el Ashtanga para principiantes?

Sí, pero con un matiz importante.

El Ashtanga es una práctica físicamente exigente. La primera serie incluye saludos al sol repetidos, posturas de equilibrio, flexiones profundas y una secuencia que requiere fuerza, movilidad y coordinación.

Por eso, presentarse el primer día a una clase guiada completa sin haber practicado nunca sería, como apuntarse a una maratón sin haber salido a correr antes.

Pero aquí está el matiz: esa no es la forma tradicional de aprender Ashtanga.

El método tradicional se llama estilo Mysore, en honor a la ciudad de la India donde se desarrolló esta enseñanza.

En una clase Mysore cada alumno practica a su propio ritmo. El profesor acompaña de forma individual, enseñando la secuencia poco a poco y adaptándola a la experiencia, las capacidades y las necesidades de cada persona.

Si es tu primera clase, no tendrás que aprender toda la serie de golpe. Empezarás con unas pocas posturas y, a medida que tu cuerpo y tu respiración estén preparados, irás incorporando las siguientes. Así, la práctica crece contigo.

Por eso, aunque desde fuera el Ashtanga pueda parecer intenso, el estilo Mysore es, en realidad, una de las formas más seguras, respetuosas y accesibles de empezar. No necesitas ser flexible ni fuerte para comenzar. Solo curiosidad, constancia y ganas de aprender paso a paso.

En Moksha Temple apostamos por una enseñanza fiel al sistema tradicional y adaptada al ritmo de cada persona.

Por eso, si nunca has practicado Ashtanga, puedes comenzar con nuestro curso de Introducción al Ashtanga, donde aprenderás las bases de la práctica de forma progresiva y comprensible.

A partir de ahí, podrás incorporarte a las clases Mysore en directo, recibiendo acompañamiento individual para seguir avanzando con seguridad, respetando los tiempos de tu cuerpo y construyendo una práctica sólida desde el principio.

Frecuencia recomendada

La tradición prescribe 6 días por semana, descansando los sábados/domingos y en luna llena/nueva. Para la mayoría, 3-4 sesiones de 45-60 min son suficientes para empezar a notar cambios físicos en 4-6 semanas.

Errores típicos al empezar Ashtanga

  • Compararte con quienes llevan años practicando. Cada cuerpo tiene su historia y cada práctica su propio ritmo. El Ashtanga no consiste en llegar antes que nadie, sino en cultivar una relación honesta con tu cuerpo y con tu respiración.
  • Querer hacer posturas para las que tu cuerpo todavía no está preparado. En Ashtanga no hay atajos. La práctica se construye paso a paso y cada postura prepara la siguiente. Tener paciencia también forma parte del camino.
  • Pensar que los saludos al sol son solo un calentamiento o tener que calentar antes para hacerlos perfectos. No están ahí para "cumplir el trámite". Son el corazón de la práctica: despiertan el cuerpo, sincronizan la respiración y crean la base sobre la que se construye toda la serie.
  • Olvidarte de la respiración. La respiración Ujjayi no acompaña la práctica: la guía. Cuando respiración y movimiento dejan de ir juntos, el yoga se convierte simplemente en ejercicio físico.
  • Practicar solo cuando tienes una clase en directo. La práctica crece con la repetición. Combinar las clases en vivo con una práctica autónoma —aunque sea más corta— te ayudará a ganar confianza, integrar la secuencia y hacer del Ashtanga un hábito sostenible.

Beneficios reales de practicar Ashtanga con regularidad

Aunque cada persona vive la práctica de una forma diferente, estos son algunos de los cambios que muchas personas experimentan cuando practican con constancia:

  • Más fuerza y estabilidad, especialmente en el core, la espalda y las piernas, utilizando únicamente el peso del propio cuerpo.
  • Mayor flexibilidad y movilidad, que se desarrolla de forma progresiva, sin necesidad de forzar el cuerpo.
  • Una respiración más profunda y consciente, que ayuda a mantener la calma y a gestionar mejor el estrés del día a día.
  • Menos ansiedad y una mente más tranquila. La combinación de respiración, movimiento y una secuencia siempre igual crea un espacio de presencia que muchas personas encuentran profundamente regulador.
  • Un descanso de mayor calidad. Es habitual notar que el cuerpo descansa mejor y que el sueño se vuelve más profundo y reparador.
  • La confianza de poder practicar por tu cuenta. Al ser una secuencia fija, con el tiempo dejas de depender de una clase guiada. Puedes desplegar tu esterilla y practicar donde estés, sabiendo qué hacer y adaptando la práctica a tus necesidades.

Preguntas frecuentes sobre Ashtanga

¿Cuántas veces a la semana hay que practicar Ashtanga?

La tradición prescribe 6 días, descansando sábados/domingos y en luna llena/nueva. Para empezar son suficientes 3-4 sesiones semanales. Lo importante es la regularidad: 3 días constantes durante 6 meses dan más resultado que 6 días una semana y luego abandonar.

¿Cuánto tarda en dominarse la primera serie de Ashtanga?

Entre 1-3 años de práctica regular, según constancia, edad y movilidad de partida. No es una carrera — la primera serie practicada con respiración consciente y atención meditativa es una práctica con muchos beneficios.

¿Puedo practicar Ashtanga si tengo lesiones?

En muchos casos, sí. Pero depende del tipo de lesión, de la fase de recuperación en la que te encuentres y de cómo se adapte la práctica. Una de las grandes ventajas del Ashtanga enseñado al estilo Mysore es que no todo el mundo hace exactamente lo mismo. El profesor adapta la secuencia cuando es necesario, modifica o sustituye posturas y acompaña la evolución de cada alumno.

¿Qué diferencia hay entre Mysore y clase guiada de Ashtanga?

En la clase guiada el profesor cuenta el vinyasa y todos hacen lo mismo a la vez. En Mysore, cada persona practica su porción de la serie a su ritmo y el profesor pasa ajustando individualmente. Mysore es la forma tradicional y la más eficaz para profundizar en tu practica de forma segura y sostenida.

¿Necesito ser flexible para hacer Ashtanga?

No. La flexibilidad no es un requisito para empezar, sino una consecuencia de una práctica constante y respetuosa con el cuerpo. Con el tiempo, no solo ganarás flexibilidad, sino también fuerza, estabilidad y una mayor conciencia corporal. Ese equilibrio es mucho más valioso que tocarte los pies el primer día.

¿Puedo aprender Ashtanga online?

Sí, siempre que la enseñanza esté bien estructurada. Si empiezas desde cero, lo primero es realizar la Introducción al Ashtanga, donde aprenderás los fundamentos de la práctica: la respiración, los saludos al sol, las posturas básicas y la forma de construir una práctica segura y sostenible. Después podrás incorporarte a las clases Mysore online en directo, donde recibirás acompañamiento personalizado, correcciones y adaptaciones, igual que en una escuela presencial. Cada alumno avanza a su propio ritmo, sin necesidad de seguir el ritmo de un grupo.

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Por Sonia Sapera · Moksha Temple

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